Precalienta el horno a 180º C con calor arriba y abajo.
Pon todas las semillas en un bol junto con la harina de grillo. Añade el aceite, la sal y el agua. Remueve bien y déjalo reposar 15 minutos para que las semillas de chía se hidraten y absorban el agua.
Pon la mitad de la mezcla en el vaso de la batidora y tritura. Después mezcla con la no triturada. Te quedará una masa con trocitos de semillas.
Pon la mezcla sobre una bandeja de horno con papel vegetal y extiéndela bien hasta que te quede de unos 2 mm de grosor. Un truco que viene muy bien es poner otro papel vegetal encima de la mezcla y aplanar con un rodillo o una botella. Luego retiras el papel de arriba y listo.
Corta con el cuchillo la masa cruda en cuadros o la forma que desees y mete en el horno que ya estará caliente, durante 35 minutos. Puedes darles la vuelta al final y hornear unos minutos más. Saca del horno, espera a que enfríen y disfruta.